Los adultos mayores constituyen una parte importante de la población, que los decrecientes índices de mortalidad hacen aumentar cada vez más.
En este contexto, uno de los principales propósitos de la Educación de Adultos es realizar una labor sistemática orientada a sensibilizar a la comunidad para que los adultos mayores sean valorados en su calidad de portadores de una experiencia de vida y de protagonistas y testigos de la historia, como también para posibilitar el intercambio entre las generaciones al interior de las unidades educativas.
Con fecha 15 de noviembre de 2004 se dictó el Decreto Supremo de Educación Nº 239, que establece los “Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios de la Educación Básica y Media de Adultos”, en los términos aprobados por el Consejo Superior de Educación, y fija normas generales para su aplicación.
Estos objetivos y contenidos enmarcan la Educación de Adultos dentro del concepto de Educación Permanente, que abarca toda la vida de las personas y todos los ámbitos en que se desarrolla. Este concepto adquiere más y más relevancia en un mundo globalizado, en que la información y el conocimiento crecen en forma acelerada y cada individuo debe prepararse en forma constante para actuar en un entorno que le exige progresivamente mayor dominio de conocimientos, habilidades y actitudes.
Con la entrada en vigencia del nuevo marco curricular culminó un acucioso trabajo de la Unidad de Curriculum y Evaluación del Ministerio de Educación, con colaboración de la Coordinación Nacional de Educación de Adultos, que fue enriquecido por las opiniones de docentes y directivos de establecimientos para adultos de todo el país, a través de consultas realizadas en los años 2000, 2001 y 2003.
En relación con la atención educativa a los chilenos y chilenas de edad avanzada, se ofrecen varias alternativas:
Las personas mayores que deseen iniciar o completar su escolaridad pueden hacerlo en los programas regulares que se imparten en las jornadas vespertinas de las escuelas y liceos, y en los Centros de Educación Integrada de Adultos que existen en todo el país y se dedican exclusivamente a la educación de personas adultas.
Por otra parte, la Coordinación Nacional de Educación de Adultos entrega apoyo a proyectos especiales para adultos mayores, que buscan contribuir a que continúen su desarrollo como personas, a través de la educación.
Como un recurso para la tarea educativa con las personas mayores se ha elaborado material didáctico específico para ellas, en el que se tratan temas cotidianos característicos de esta etapa de la vida y se busca incorporar las vivencias de los alumnos y alumnas. Sobre esta base se estimula el ejercicio de la lectura, escritura y matemática.
Muchas personas mayores han participado en Campañas de Alfabetización , implementadas por el Ministerio de Educación.
Con fecha 15 de noviembre de 2004 se dictó el Decreto Supremo de Educación Nº 239, que establece los “Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios de la Educación Básica y Media de Adultos”, en los términos aprobados por el Consejo Superior de Educación, y fija normas generales para su aplicación.
Estos objetivos y contenidos enmarcan la Educación de Adultos dentro del concepto de Educación Permanente, que abarca toda la vida de las personas y todos los ámbitos en que se desarrolla. Este concepto adquiere más y más relevancia en un mundo globalizado, en que la información y el conocimiento crecen en forma acelerada y cada individuo debe prepararse en forma constante para actuar en un entorno que le exige progresivamente mayor dominio de conocimientos, habilidades y actitudes.
Con la entrada en vigencia del nuevo marco curricular culminó un acucioso trabajo de la Unidad de Curriculum y Evaluación del Ministerio de Educación, con colaboración de la Coordinación Nacional de Educación de Adultos, que fue enriquecido por las opiniones de docentes y directivos de establecimientos para adultos de todo el país, a través de consultas realizadas en los años 2000, 2001 y 2003.